En el espacio entre las palabras, en el silencio entre los pensamientos, en la energía entre los seres — aquí fluye El Camino. Así como no podemos expresar plenamente el Absoluto en palabras, no siempre necesitamos expresar nuestra verdad completa a otros. Hay una conexión profunda en el silencio compartido.
2 El Caminante sabio comprende que las relaciones fluyen más naturalmente cuando liberamos la necesidad de tener razón, de ser completamente comprendidos, de expresarlo todo.
El Caminante elude la comprensión simple, pues su naturaleza es paradójica.
2 Son alegres como niños, sin embargo cargan con las penas del mundo.
3 En el mundo, pero no de él; inmersos en la vida, sin embargo desprendidos de sus ilusiones.
4 Siempre cambiando, sin embargo constantes; siempre en movimiento, sin embargo quietos en el núcleo.
5 El Caminante se mide a sí mismo por un estándar diferente, adhiriéndose a una ética más allá de la moralidad convencional.
Las comunidades pequeñas son mejores. Tienen más recursos per cápita y por lo tanto cosas en abundancia, aunque pocas están en uso. La gente tiene amor por la vida, está contenta donde está, y aunque tienen transporte, raramente lo usan. Aunque tienen acceso a armas y máquinas de guerra, no tienen necesidad de hacer alarde.
2 Deja que la gente regrese a la sencillez, trabajando con sus manos. Encontrarán alegría nuevamente en su comida saludable, belleza en su vestimenta simple, paz en su estilo de vida, realización en sus culturas.
Las lecciones que buscas en elCAMINO están siempre presentes, esperando tu percepción despierta.
2 Vive cada día con deleite, pues en lo mundano yace lo sagrado.
3 Tus vecinos, portadores de maravillosas culturas y estilos de vida, son maestros en tu puerta.
4 Si la fortuna permite viajar, busca sabiduría de diversas comunidades; mas sabe que las percepciones profundas a menudo moran en tu propio patio.
5 Vecinos y maestros habitan en tus macetas, tu hogar, el parque y en el arroyo cercano.