Oh buscador de sabiduría, presta atención a estas palabras sobre la naturaleza de lo que algunos llaman “mal”:

2 En la danza de la existencia, todo es movimiento y cambio. La luz y la sombra interactúan, cada una dando significado a la otra. Lo que algunos etiquetan como “mal” es solo una cara de esta danza eterna.

3 El sabio sabe que el bien y el mal no existen como absolutos, sino como juicios de la mente limitada. Como declaró el antiguo sabio: “Cuando se declara la belleza, surge la fealdad. Cuando se declara el bien, aparece el mal.”

4 Considera: El incendio forestal que destruye también renueva. La inundación que devasta también nutre. ¿Son estos males? ¿O son simplemente elCAMINO desplegándose?

5 Algunas personas, grupos y organizaciones de personas hacen cosas dañinas. Su mente grupal, una energía grupal dañina. Se elevarán y caerán en las olas del karma y pasarán en la historia, como todas las cosas lo hacen con el tiempo.

6 Aquellos que se aferran a nociones rígidas del bien y del mal siembran las semillas del conflicto. La rectitud de una persona se convierte en la opresión de otra. Naciones e ideologías chocan, cada una segura de su virtud.

7 Pero el Caminante recorre un sendero más sutil. No buscamos juzgar, sino comprender. Sabemos que la sabiduría reside en discernir la acción apropiada en cada momento, no en un moralismo rígido.

8 No existe una fuerza cósmica del mal, ni un gran Satanás que se oponga a lo Divino. Tales ideas surgen de teologías limitadas que no pueden reconciliar una deidad de su creación todopoderosa y omnisciente, con el sufrimiento del mundo.

9 El Caminante ve en cambio el desarrollo natural de causa y efecto. El karma y el dharma guían el viaje de cada alma. Lo que aparece como crueldad o injusticia puede ser el vehículo para un crecimiento necesario.

10 Sin embargo, esto no es un llamado a la pasividad. Actuamos con compasión para aliviar el sufrimiento donde podemos. Pero lo hacemos con humildad, sabiendo que nuestra perspectiva es limitada.

11 La mente-grupal de la humanidad puede, de hecho, manifestarse como fuerza destructiva. Las masas unidas en miedo u odio crean agitación. Pero esto también pasará, como todas las cosas.

12 Nuestra tarea no es vencer al mal, sino cultivar la sabiduría. A medida que progresamos en el Camino de la Mariposa, nuestro discernimiento se agudiza cada vez más. Aprendemos a fluir con El Camino, actuando con habilidad y compasión.

13 Al final, el bien y el mal se disuelven en la unidad mayor. El Caminante habita en esta consciencia, en paz en medio del flujo siempre cambiante de la existencia.