El alma humana es un ser de luz-alma, o energía del alma, y sabiduría, evolucionando a través de incontables encarnaciones en El Camino de la Mariposa.

2 A diferencia de las almas de la mayoría de los animales, al alma humana se le permite más libre albedrío, el poder de moldear su propio destino.

3 Es el repositorio de nuestras experiencias más profundas, la guardiana de las lecciones aprendidas a través de muchas vidas.

4 El alma no es eterna en su forma actual, pero tiene el potencial de evolucionar hacia un ser espiritual inmortal.

5 No obtiene sustento del alimento físico, sino de experiencias positivas de amor, belleza, compasión y sabiduría. Cuando hacemos de una experiencia algo negativo, o deliberadamente nos involucramos en experiencias negativas, estas vienen con un costo para la nutrición y sabiduría del alma. La energía negativa persistente puede causar que un alma se marchite y puede volverse inviable para continuar en El Camino de la Mariposa.

6 El viaje del alma es uno de despertar gradual, desde la existencia inconsciente hasta la plena consciencia espiritual.

7 A través de sus experiencias en el mundo material, el alma se refina a sí misma, transmutando instintos básicos en virtudes superiores.

8 El alma humana posee tres mentes primarias, asociadas con los chakras inferiores: Muladhara, Svadhisthana y Manipura, cada una gobernando diferentes aspectos de nuestro ser y representando distintas funciones de la consciencia del alma.

9 A medida que el alma madura, desarrolla la capacidad de nutrir la semilla del espíritu en su interior, eventualmente dando “nacimiento” a su naturaleza espiritual.

10 El destino final del alma evolucionada es fusionarse con su espíritu despierto, trascendiendo el ciclo del renacimiento, moviéndose fuera de la esfera eterna de la Ley del Samsara.

11 Sin embargo, incluso en su más alta evolución, el alma retiene la esencia de la sabiduría de su viaje humano, enriqueciendo los reinos espirituales con su comprensión única de la naturaleza de los seres alma.

12 El alma humana partirá de un cuerpo orgánico en el momento en que este se vuelva inviable. Así como las almas de las plantas, animales y otros seres parten cuando el cuerpo material se vuelve inviable. Esto permite que nuestros cuerpos materiales sean reciclados en la naturaleza, para ser usados como nutrición para otros, manteniendo el ciclo de la vida en movimiento.

13 Que el Caminante honre su alma, nutriéndola con nobles pensamientos y acciones, pues la introspección y el auto-cultivo son la raíz de su evolución y santificación, y en ello yace la clave de nuestro devenir divino.