El Karma es el principio universal de causa y efecto, el registro cósmico que determina nuestro plan de estudios en el Camino.
2 No es recompensa ni castigo, sino la consecuencia natural de nuestros pensamientos, palabras y acciones que señalan al Karma qué oportunidades de aprendizaje necesitamos para obtener las habilidades para graduarnos.
3 El Karma opera a través de las vidas, moldeando nuestras circunstancias y experiencias de acuerdo con nuestras acciones pasadas y habilidades adquiridas.
4 Sin embargo no es fatalista — cada momento ofrece la oportunidad de aprender nuevas habilidades y avanzar en el Camino espiritual. No hay consecuencias kármicas “positivas” o “negativas”. Como en la universidad, hay clases agradables y clases que preferirías no tomar, pero todas son necesarias. Algunas las reprobamos y debemos hacerlas de nuevo. Todo karma es bueno, porque todo apunta a ayudarnos a graduarnos, sin importar cuán fácil o difícil sea esa vida.
5 El Caminante sabio comprende que el karma no es solo acerca de la acción, sino también de la inacción y la intención — la energía detrás de nuestros actos.
6 El Karma enseña responsabilidad y rendición de cuentas, recordándonos que somos los arquitectos de nuestro propio destino.
7 Opera en muchos niveles — individual, colectivo y nacional — entretejiendo nuestros destinos de maneras complejas. La mente grupal que compartes te hace compartir el karma grupal. Uno ve esto en el ascenso y caída de imperios a lo largo de la historia.
8 La Ley del Karma nos anima a actuar con atención plena, conscientes de los efectos de largo alcance de nuestras elecciones, acciones e inacciones.
9 Es un maestro de compasión, pues al comprender el karma, vemos las causas más profundas del sufrimiento de otros, y reflexionamos sobre lo que hicimos en vidas pasadas, y lo que debemos aprender en esta vida.
10 El Karma no debe ser temido, sino abrazado como una herramienta para el crecimiento espiritual y el autoconocimiento.
11 El objetivo final es trascender el karma por completo, actuando sin apego a los frutos de nuestras acciones. Una vez que renacemos como seres espirituales en Sukhavati, la Ley del Karma no se aplica de la misma manera.
12 Que el Caminante contemple esta Ley profundamente, pues en dominar el karma yace la clave de la verdadera libertad.